Beijing nuevamente llama la atención de Washington por demostraciones “a favor del Dalai Lama”

In by Andrea Pira

Las reuniones entre funcionarios del gobierno estadounidense con el Dalai Lama son vistas por China como una “violación al compromiso entre los dos países”. Sin embargo, nunca han sido lo suficientemente importantes como para generar un malestar significativo en las relaciones bilaterales.
Beijing hizo un llamado de atención a Washington después de que Valerie Jarrett, alta funcionaria del gobierno de Barack Obama, estuviera presente durante el cumpleaños 80 del máximo líder del budismo tibetano, celebrado en Nueva York el pasado viernes.

"China está profundamente disgustada y se opone a la reunión de una destacada funcionaria estadounidense con el Dalai Lama, a pesar de las múltiples declaraciones de China", señaló Hua Chunying, vocera del Ministerio de Exteriores de China, a través de un comunicado difundido el lunes.

Jarrett, quien también es una de las principales asesoras de Barack Obama, participó en una meditación colectiva con el líder espiritual, quien huyó del país en 1959 tras la ocupación china en el Tíbet, y es visto por el gobierno de Xi Jinping como un símbolo de los partidarios de la independencia de la región autónoma.

Sin embargo, no es la primera vez que un funcionario del gobierno norteamericano se ha reunido con el monje tibetano, ni la primera vez que Pekín muestra su indignación y amenaza a Washington con ocasionar una ruptura en las relaciones bilaterales.

El 5 de febrero de este año, durante el Desayuno de Oración Nacional, celebrado anualmente en Washington, Obama se encontró “casualmente” con el líder espiritual y se refirió a él como un “buen amigo”. “Es un ejemplo fuerte de lo que significa la compasión y es una fuente de inspiración que nos alienta a hablar a favor de la libertad y dignidad de todos los seres humanos", manifestó ese día el presidente de Estados Unidos, quien también reconoció que ya se había reunido con el Dalai Lama en la Casa Blanca en tres ocasiones anteriores (2010, 2011 y 2014).

“Esperamos que Estados Unidos cumpla con su compromiso respecto a los asuntos del Tíbet y tenga en mente el interés general en las relaciones bilaterales”, señaló Hong Lei, portavoz del Ministerio de Exteriores de China, un día antes del encuentro en Washington, cuando ya se especulaba que ambos líderes se iban a reunir.

El mandatario estadounidense había manifestado antes, cuando se reunió con el líder espiritual en febrero de 2014, “un fuerte apoyo por la preservación de las tradiciones religiosas, culturales y lingüísticas de la región autónoma y por la protección de los derechos humanos de los tibetanos en la República Popular de China”.

Sin embargo, hizo énfasis en la posición de su país frente a los asuntos de la región autónoma, ubicada al occidente de China. “Tíbet hace parte de la República Popular de China y Estados Unidos no apoya su independencia”, dijo.

A pesar de las palabras de Obama, China siempre se manifiesta con un discurso similar cada vez que Washington tiene algún tipo de contacto con el Dalai Lama: “Instamos a Estados Unidos a honrar su compromiso de reconocer al Tíbet como parte de China y de no apoyar la independencia tibetana”, expresó Hua tras el último incidente.

Las fuertes acusaciones de China cada vez que Estados Unidos “viola el compromiso” siempre se han quedado en palabras y, a pesar de que algunos medios oficiales chinos han advertido que “se podría estar plantando una peligrosa bomba”, las amenazas nunca han resultado en una ruptura trascendental de las relaciones bilaterales.

[Crédito foto: voanews.com]

También puedes leer:

El Tíbet, más allá del Dalai Lama

La última reencarnación del Dalai Lama 

– Sinología: El conflicto del Tíbet: análisis histórico y violaciones de los derechos humanos