La increíble y triste historia del hombre de la jaula y su familia desalmada

In by Andrea Pira

En la provincia de Jiangsu, un hombre que sufría de manía y vivía encerrado en una jaula de hierro fue encontrado muerto por los vecinos del pueblo. El caso es una muestra de las pésimas condiciones de salud en algunas regiones del país.
En el pequeño condado de Pizhou, ubicado en la provincia de Jiangsu, los habitantes se escandalizaron cuando el pasado 17 de noviembre encontraron el cuerpo sin vida de Wang Dafeng, un hombre de 42 años quien era conocido por ser maniaco.

Pero Wang no fue así toda la vida. Cuando tenía 24 años le cayó un ladrillo en la cabeza, mientras trabajaba en una fábrica de vidrios en Rizhao, provincia de Shandong. A pesar de la violencia del golpe, Wang sobrevivió. Sin embargo, el suceso dejó secuelas psiquiátricas permanentes.

Durante los años siguientes, la actitud de Wang se tornó anormalmente agresiva y era muy común que se peleara con sus vecinos o familiares. Debido a la frecuencia con la que ocurrían los ataques violentos, fue internado varias veces en hospitales especializados. A pesar de esto, la condición del joven no mejoró y, la única solución que encontraron sus familiares fue encerrarlo en una jaula de hierro. Según Liu Xiehe, profesor de psiquatría de la Universidad de Sichuan, esto lo hacen muchas familias en las zonas rurales del país que tienen que lidiar con enfermos mentales. Un día en que el padre de Wang entró a la jaula para cuidarlo, su hijo lo atacó y lo mató.

En 2010, la condición de Wang mejoró después de una operación que le hicieron en un hospital de Beijing. “Wang Defeng sufría de manía”, le dijo a Beijing News el doctor que hizo la operación, “él tenía que tomar medicinas constantemente y debía asistir a controles regulares en el hospital”.

Pero nuevamente tuvo una recaída y en agosto del año pasado fue detenido por la policía después de una pelea con dos habitantes del pueblo. Los oficiales que lo arrestaron no se dieron cuenta de que estaban lidiando con un enfermo mental. Sin embargo, el extraño comportamiento que tuvo en la corte lo llevó nuevamente a un hospital para recibir tratamiento.

Después de un año en el hospital, Wang regresó a casa. Pero esta vez no encontró a su madre, Zhang Bancai, que lo había rechazado y abandonado. Wang se quedó sin nadie que lo cuidara y, después de 20 días de vagar solo por las calles del pueblo, su cuerpo fue encontrado sin vida y fuertemente lesionado. Las investigaciones apuntan a que Wang murió de hambre.

Este caso es tan solo una pequeña representación de la situación social que se vive en algunas provincias rurales de China, abandonadas por el gobierno y por las autoridades locales encargadas de la seguridad y salud pública.

El profesor Liu Xiehe, de la Universidad de Sichuan, explicó que los hechos ocurridos habían sido causados por negligencia de las autoridades locales y que, en caso de que las familias no tuvieran los medios económicos para mantener a sus familiares enfermos, las oficinas de seguridad pública deberían enviar a los pacientes peligrosos a centros especializados.

Como Wang, en los pueblos de China muchas otras personas son encerradas en jaulas por sus familiares, ya que no hay instituciones especializadas que se encarguen de ellos. La ley de salud mental del país dice que el gobierno es responsable de supervisar los hospitales, distribuir medicinas y encargarse de la rehabilitación de los enfermos mentales. Para el profesor Liu, “estas normas no han sido implementadas del todo en el país”.  


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[Crédito foto:
South China Morning Post]