La brecha política que separa a China de Taiwán

In by Simone

El 11 de octubre se celebró en la República Popular China y en la República de China (conocida como Taiwán) un evento poco conocido en Occidente y festejado -de manera diferente- por los dos países. Por un lado, Taipei conmemora el centenario de la República China y el liderazgo de Sun Yat-sen, a quien considera el padre de la patria. Entre tanto, Beijing celebra el centenario de la Revolución de Xinhai, que trajo el fin de la dinastía Qing. El discurso del presidente chino Hu Jintao puso el énfasis en una reunificación pacífica entre China y Taiwán, pero su homólogo taiwanés Ma Ying-jeou fue tajante: China continental debe aceptar la existencia de Taipei.
Los chinos siempre han considerado a Taiwán como un asunto pendiente que tarde o temprano será resuelto. Una vez superada la etapa en la que un ataque militar parecía posible en cualquier momento, Beijing ha optado desde hace tiempo por un acercamiento diplomático a partir de acuerdos comerciales, que han terminado por acercar a la isla a la economía china y debilitar los lazos que unen a Taipei con Estados Unidos.

Sin embargo, durante la celebración del centenario de la República de China -separada de China continental desde 1949-, el presidente taiwanés Ma Ying-jeou pronunció un discurso que podría inquietar a Beijing. Su mensaje: China debe reconocer a Taiwán y su tradición democrática.

"El deseo de nuestro padre fundador Sun Yat-sen fue crear una nación libre y democrática, con una distribución equitativa de la riqueza”, afirmó Ma ante miles de dignatarios locales y extranjeros en el Palacio Presidencial de Taipei, durante un discurso que fue recogido por los más importantes medios de la región.

Taiwán ha abandonado la línea más independentista desde que entendió hace tiempo que sólo China es capaz de reactivar su economía. Taipei por lo tanto está dispuesta a garantizar a Beijing la máxima apertura en términos económicos, pero pide una verdadera reforma política en China para cualquier acercamiento político futuro. Para Ma, "moverse valientemente en esa dirección [es] la única manera de reducir la brecha política" entre China y Taiwán.

En su mensaje Ma reivindicó la existencia de una república democrática en Taiwán como un factor "del presente" y no "del pasado". “La República lleva floreciendo en Taiwán más de seis decenios y seguirá floreciendo e irradiando vitalidad", afirmó el jefe de Estado de la isla. Ma pidió a Beijing "no cortar deliberadamente algunas partes de su historia y afrontar la existencia de la República de China (es decir, Taiwán) con la cabeza en alto".

Ma insistió en que su gobierno siempre ha hecho esfuerzos para mejorar las relaciones entre los dos países, señalando que el principio de "una sola China" puede tener diferentes interpretaciones. Para Taiwán esto significa, según Ma, "un firme rechazo a la unificación, aunque sin buscar la independencia mediante el uso de la fuerza", recordando los misiles estadounidenses que defienden desde 1949 a la isla de un eventual ataque chino.

Desde las últimas elecciones la isla ha optado por una línea más cercana a Beijing, firmando un Acuerdo para un Marco de Cooperación Económica (ECFA, por sus siglas en inglés) para reducir los aranceles, impulsar los flujos comerciales entre los dos países y reactivar la economía de la isla.

"Taiwán a finales de mes mira dentro de la billetera y espera encontrar dinero": así explicó la actual línea política de la isla a China Files el subdirector del think tank taiwanés Cross-Strait Interflow Prospect Foundation, Sun Yang-Ming.

Sin embargo, el discurso de Ma constituye una advertencia a China de que una cosa son las relaciones comerciales, y otra diferente un acercamiento político. "No podemos, después de cuarenta años de críticas de los chinos, aceptar de un momento a otro una eventual unificación política: se necesita aún mucho tiempo", subrayó Sun.

[Fotografía: infosurhoy.com]