Samedi 31 Juillet 2010ÉDITION FRANçAISE
El pasado viernes 4 de diciembre se inauguró la exhibición "160 años de la inmigración china al Perú" en el Museo de Arte de la Ciudad Imperial en Beijing.
Con 117 fotos se recorren diferentes momentos de la llegada de los primeros chinos a Perú; desde la llegada del barco “Frederick Wilhelm” que trajo los primeros chinos cantoneses a Perú en 1849 y retratos de los inmigrantes en los puertos chinos de Guangzhou y Hong Kong y el puerto peruano del Callao, hasta fotos de algunos hombres y mujeres tusán -como se conocen a los chinos inmigrantes- trabajando, comiendo o posando en los andes peruanos.
Esta exhibición fue organizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú y ya había sido presentada en Lima. Pero su valor histórico impulsó a los organizadores a montarla por primera vez en China. "Pensamos que sería una excelente idea hacerla en Beijing para que el público chino la aprecie de manera directa; particularmente los estudiosos, pues hay información histórica de enorme valor" afirmó el embajador en Perú, Harold Forsyth a China Files.
Perú es el segundo país, después de Brasil, con mayor número de inmigrantes chinos en Latinoamérica y se calcula que más de tres millones de peruanos tienen ascendencia china. Sin embargo en China, esto es desconocido. Y menos, que esta comunidad es una de las más poderosas del país.
"Los tusan, son una comunidad muy exitosa" -dice Jessica Quintana, estudiante peruana de la Universidad Internacional de Economía y Negocios (UIBE) en Beijing- "Tienen dinero y poder adquisitivo. Es gente que, igual que acá, trabajan demasiado y salen adelante".
Desde su llegada a Perú, los chinos inmigrantes fueron una comunidad silenciosa y de resistencia que lucharon por conservar sus valores. Hoy, aunque su sangre se ha mezclado y según varios peruanos asistentes a la inauguración "son más peruanos que chinos" mantienen su memoria asiática.
Caminar por el centro de Lima es ver una confluencia de razas y de idiomas. Aún hoy se escucha por la capital peruana rastros de cantonés, idioma de los primeros inmigrantes chinos. Pero su presencia en la memoria histórica de los peruanos es aún vaga. "Quizá es porque no tenemos una conexión tan fuerte como con España o Estados Unidos. Pero al hacer tus compras, te encuentras con que el dueño de la tienda es un chino. O te vas a comer un domingo con tu familia y te das cuenta que el dueño del restaurante es un chino. Entonces ahí está en la unión. Más que en el colegio está en tu vida" afirma William Vega, quien se encuentra desarrollando su maestría en economía en Beijing.
"Los chinos del Perú son peruanos"
Los inmigrantes chinos han sido una comunidad muy activa en Perú. Según Forsyth: "Hay un aporte intelectual, en la ciencias, la cultura, la literatura, la poesía, en el deporte, en el empresariado y fundamentalmente en la gastronomía".
La comida es para muchos de los estudiantes peruanos presentes en la inauguración, el principal aporte de los tusán. "Día a día palpamos ese mix entre la comida china y peruana. La chifa es un tipo de plato muy agradable y bastante común" dice William Vega.
Viendo una exhibición de inmigrantes chinos en Perú, los ojos de los inmigrantes peruanos en China se vuelcan a la nostalgia y afirman, que ver fotos de estas, así sean distantes en el tiempo, -y para los que no tienen sangre tusán, lejanas- logran traerles sentimientos de melancolía. Esto es porque los chinos nacidos en Perú son peruanos afirma Jessica. Ella recuerda que cuando llegó a China tuvo un shock cultural: "Los chinos de acá no son corteses, te empujan, escupen, no respetan a las mujeres. En cambio, los chinos peruanos, son peruanos. El simple hecho que hayan crecido en otro lugar los hace diferentes".
Pero esto no significa que abandonen sus raíces. Aún hoy, incluso en terceras generaciones, la sangre china sobresale. "Tengo un amigo chino que siempre se presenta como mitad chino y mitad peruano. Es una cultura remanente" recuerda Antonio Flores, estudiante de Mandarín.
Los tusán "se creen peruanos porque es lo que son. Pero no abandonan el significado de las raíces fabulosas de ser chinos" precisó el Embajador. En esta exhibición se revela "un sentido de humanidad, de afirmación de un Perú multicultural que permitió la transmisión de una cultura laboriosa, empeñosa, discreta" declaró el Embajador. China tiene una historia milenaria; se trata de un pueblo que tiene por lo menos 5,000 años de historia acreditada. Y los peruanos antiguos también poseen una cultura que viene de atrás. Hay una confluencia mágica" añadió.
Durante su discurso inaugural recalcó que Perú había permitido la integración de millones de chinos en la sociedad, y esto los hacía parte de su presente y de su futuro. Y es hacia el futuro que Perú está apuntando. Este sentimiento de hermandad está siendo aprovechado por este país. No solo por haber acogido a muchos de sus nacionales. También porque hoy Perú está dispuesto a convertirse en un socio estratégico económicamente para China.
China es un país que valora ampliamente la historia y el concepto de los ancestros. El que Perú haya permitido una convivencia tranquila de ambas culturas es algo que le da terreno en el establecimiento de la amistad entre naciones. Además aporta un terreno común para muchos empresarios chinos o tusán de encontrar raíces de confianza en el desarrollo de futuros negocios.
La exhibición se presenta "en una situación en que la relación de ambos países es cada vez más sólida y constructiva" detalló el Embajador Forsyth. Es claro. Solo dos días después de la inauguración de esta exposición en Beijing, el Tratado de Libre Comercio fue ratificado en Lima. Con pros y contras hacia este tratado, los 160 años de inmigración china en Perú se celebran con un acuerdo de lazos estrechos entre ambos países. Esta vez, aprovechando el poderío económico de los chinos, no tusán sino los chinos de verdad.