China Files estuvo en una de las celebraciones de la hora de la tierra, que se llevó a cabo en el Hutong School. Allí, se reunieron las organizaciones Greening the Beige y Roots&Shoots de la Fundación Jane Goodall, quienes mediante el lenguaje y el aprendizaje de nuevas palabras -en mandarín para los extranjeros y en inglés para los chinos- buscaron enseñar y difundir prácticas ambientales.
A las 8:30 apagaron las luces... Y por una hora, acompañado de comida orgánica y vegetariana, se discutieron formas como cada uno podría aportar un grano de arena en una de las capitales más contaminadas del mundo. Con velas y unos pinchos de soya texturizada, charlamos con Carissa Welton, fundadora de la ONG "Greening the Beige".
¿Cómo empezó Greening the Beige?
Este proyecto nació en 2007, para crear eventos anuales que conectaran artistas, músicos, realizadores de video, diseñadores, investigadores y empresarios, todos relacionados con el tema ambiental, con el objetivo de promover conciencia ambiental mediante el arte.
Todo comenzó cuando colaboré con la construcción de una instalación para el Festival Burning Man en Estados Unidos, buscando 5,000 bolsas plásticas usadas para mostrar la contaminación blanca en China. Con esto, comencé a descubrir todo un nuevo mundo que se preocupaba y era activo en ofrecer soluciones a los problemas ambientales en la capital de uno de los países más afectados por la contaminación en el mundo.
Estos grupos se unieron a mi búsqueda de bolsas, que terminó convirtiéndose en una gigante instalación de árboles hecho de hojas de bolsas de plástico. Solo podría ofrecer fotos a Burning Man, pero en Beijing esto sirvió para crear una instalación prototipo que compartí con músicos, Djs y algunas ONGs.
Decidí continuar con la idea, y cada año hemos hecho grandes eventos: talleres, exhibiciones, reuniones. Ya no nos concentramos en solo una actividad sino varias a lo largo de todo el año.
¿Cómo ve la conciencia ambiental en Beijing?
Hace poco leí que el tema ambiental está dentro de las cinco preocupaciones de los chinos. Creo que hay un gran nivel de conciencia ambiental. Pero se necesitan más campañas y experimentos para descubrir como solucionar los problemas. Especialmente a nivel individual. Nuestro interés es hacer cambios en la vida y comportamiento de cada uno, mostrarles que es un tema muy importante. Esto se enseña en algunos colegios, e incluso, el gobierno ha lanzado campañas propagandísticas -como se vió en los olímpicos- para inducir a la gente a pensar más en el ambiente. Pero se necesita una conciencia pública más fuerte. Para realmente ver un cambio, se deben crear actividades que involucren a la gente.
De lo que he encontrado, hay muchas organizaciones, grupos y proyectos enfocados en crear una mayor conciencia ambiental y en ofrecer soluciones en las que las personas realmente puedan participar.
En general, el panorama es optimista. En los seis años que llevo acá he visto un gran progreso frente a estos temas. Aunque considerando el gran nivel de problemas, siempre podría haber más... A veces los problemas son tan grandes y preocupantes que la gente común se siente impotente y sin esperanza. Por eso necesitamos opciones en las que la gente pueda interactuar.
¿Cuál será el tema central de este año?
Cuando se habla de ecología se debe pensar en todo como un sistema. Pero por motivos claros, el año pasado estuvimos muy enfocados en el cambio climático y el uso de energías alternativas. Este año el tema más importante será el agua y su escasez. Y aunque energías alternativas y agua van de la mano, queremos centrarnos en el tema del manejo del agua porque se está convirtiendo en un gran problema en China. En este momento hay una gran sequía en el suroeste y en el norte de China y además los desiertos están creciendo a una manera desorbitada. Los hechos demuestran que las personas a nivel personal no son la gran causa de la escasez de agua, pero si podemos poner nuestra parte.
¿Cómo hacer para que las personas tomen conciencia de esto?
Nuestra apuesta es el arte. El beneficio del arte es que uno puede tomar un tema muy complejo e ilustrarlo mediante una canción, una película o una actuación. Y allí se puede llegar a mucha gente en un nivel básico, en el que pueden entender un problema mayor. Quizá se pueden inspirar, verse dentro del problema y a lo mejor, hasta en las soluciones.
Me acuerdo que durante uno de los primeros eventos que hicimos tuvimos en préstamo una serie de fotografías sobre la desertificación de la Agencia china de investigación y protección del medio ambiente, sobre el desierto de Gobi y las otras áreas hacia donde se está expandiendo. Mostrar fotos de estos inmensos terrenos desiertos, con ovejas en medio, crearon un impacto fuerte. La gente se preguntaba cómo era posible que hubiera ovejas en medio del desierto, pero luego caían en cuenta que antes había agua allí.
¿Cómo ve las acciones del gobierno frente al tema de contaminación?
No creo que se necesite una fuerte presión al gobierno frente al tema del agua porque ellos ya están invirtiendo grandes sumas de dinero en sistemas de irrigación y programas contra la erosión de tierras. El involucrar a la gente no sería para presionar o criticar al gobierno sino para extender la campaña de concientización. El año pasado conocí al coordinador de relaciones internacionales del Programa de control de desertificación y estaba interesado en Greening the Beige para explorar opciones de difundir sus campañas.
¿Qué diría a las personas que consideran que China, como país, no está comprometida en un proyecto ambiental?
Yo les diría que no estoy de acuerdo. No puedo negar que China es uno de los países más contaminados del mundo y que un gran número de las ciudades más contaminadas del mundo están acá. Pero precisamente porque hay tantos problemas hay una gran respuesta ante esto. Es uno de los temas principales a nivel gubernamental. Ellos han decidido concentrarse en nuevas políticas e industrias en solución a estos problemas. Por ejemplo, hay un gran foco a energías renovables. Es una relación de causa y efecto: como hay tantos desafíos hay una gran respuesta. No se puede decir que se esté haciendo nada. Lo que pasa es que hay tanto para hacer que aún se deben impulsar más cambios. Hay que enfrentar el crecimiento económico y pensar en todo un nuevo sistema, que piense en un largo plazo las industrias. Ya no debe ser solo hacer dinero sino pensar hacia un futuro sostenible de las industrias.
Earth Hour en Beijing